La rutina es una costumbre establecida o un hábito adquirido por pura práctica que permite hacer las cosas sin razonarlas. Significa que es una costumbre que podemos hacer mientras estamos pensando en otra cosa.
La vida en pareja no es algo fácil, ya que cada persona es un mundo que traslada sus peculiaridades al ámbito de la relación de pareja. Implica comunicación, que se expresa desde la receptividad, la amistad y la caricia; compartir, que es darse y mostrarse involucrado.
Todo esto puede verse invadido por la rutina que hace que las bases de la relación comiencen a tambalearse.
Es importante seguir unas pautas que eviten que esta se apodere de la relación:
- Dialogar y negociar. El consenso y los acuerdos ante las diferencias de opiniones, alternar las decisiones es una buena opción: “Este verano eliges tú el destino de vacaciones, el próximo yo”. Los diferentes puntos de vista son enriquecedores y dinamizan la relación de pareja.
- Compartir la responsabilidad. Jamás hay que esperar a que sea el otro miembro de la pareja el que decida, ya que crea frustración. La responsabilidad de la toma de decisiones debe ser compartida por ambos.
- Conservar la ilusión. La sorpresa es un factor determinante para terminar con la rutina. El hecho de organizar una escapada de fin de semana, o una cena romántica sin que el otro lo espere, hace que la relación sea más apasionante.
- Hablar claro. Terminar con los sobreentendidos, los silencios acusatorios y las suposiciones que generan desconfianza y distanciamiento que debilitan la relación. Una pregunta, un comentario a tiempo que refleje el grado de disconformidad, evita que se dé todo por dicho y hecho.
- Romper o disolver los juicios de valor. Cuando uno considera que el otro es de un determinado modo, encasilla al otro en un juicio de valor que predispone la actuación del otro.
- Recordar lo primero que le atrajo de su pareja, y decírselo.
- La buena comunicación ayuda a conocerse mejor. y tener una actitud abierta y relajada que contribuirá a una mejora continua de las relaciones sexuales.
- Ser uno mismo, espontáneo, sintiendo y haciendo lo que realmente quiere con su pareja.
- Ser creativos, cambiar el lugar para los encuentros sexuales.
- Intentar nuevas posiciones, usar fragancias nuevas, pijamas, coquetos, bañarse juntos, recordar el inicio de la relación de pareja.
- Ejercitar nuevas formas de relacionarse.
- Comprometerse a salir solos, y cumplirlo.
- Hacer cosas que le gustaban al inicio de la relación, caminar, visitar la playa, cine, teatro, mercados, viajar juntos, compartir con parejas amigas, trabajos en común.
- Hacerse cómplices uno del otro, logrando alcanzar la camaradería y conexión física, espiritual, emocional del inicio de la relación de pareja.
La comunicación en la pareja debe ser fluida y de ambas vías, donde ambos escuchemos lo que nos dice la pareja, sobre lo que le agrada, lo que le gustaría practicar, la calidad, y cantidad de relaciones sexuales, agradar al otro no olvidando que al inicio de la relación pudiese ser difícil para alguno de los dos la comunicación sobre el tema sexual, pero si se abre el tema con cuidado y respeto, podemos lograr romper esas barreras.
