“Si consideramos que los anticonceptivos son pro-abortivos, debemos de dejarnos de dobles morales: la masturbación es claramente una forma de aborto”, dice Alicia Latorre.
Madrid, España, 4 de julio.- Alicia
Latorre, presidenta nacional de la Federación de Asociaciones Provida de
España y de Adevida Cuenca comentó ayer sobre una iniciativa que las
asociaciones Provida de España e incluso otras a nivel mundial como la
de México quieren presentar en breve: presionar a la Iglesia Católica
porque reconozcan que la masturbación no es simplemente un pecado de
lujuria, sino una forma de aborto: “si se acepta que los anticonceptivos
son pro-abortivos debido a que representan una barrera física o química
para que una vida humana llegue a su concepción, entonces debemos de
aceptar que las masturbación es claramente una forma de aborto también”,
dijo, “una vez que la Iglesia nos apoye, será más fácil hacer presión
para que los Estados reconozcan como crimen la masturbación, porque eso
es: un crimen” recalcó.
Cuando se le cuestionó cómo podía
decirse que era un aborto sobre algo que aún no era humano dijo:
“nosotros aceptamos que una mórula o blástula son humanas, porque tienen
alma, por lo tanto de alguna manera los espermas tienen esa alma en
potencia, así que quien se masturba debería ser considerado un genocida
potencial”.
Latorre aclaró que independientemente
del “grano fino” de la discusión “la masturbación es criminal porque
inicia al sujeto en un espiral de perdición: sabemos que de la
masturbación es fácil pasar a la soledad compulsiva, a la actividad
criminal, a las violaciones, a la corrupción, a la drogadicción y
finalmente al ateísmo”, finalmente dijo que si su propuesta tiene éxito
“la masturbación será tipificada como asesinato doloso potencial, el
crimen atroz que representa esa abominación a los ojos de Dios. De la
misma manera la polución nocturna debería considerarse un asesinato
culposo potencial”.
Finalmente aclaró que, de conseguir lo
que buscan por vías legales, para no castigar injustamente a las
mujeres, se les concederá un amparo que las exima de culpa por desechar
células reproductivas una vez al mes.