Suena muy bizarro y casi imposible de suceder, pero fue verdad y el pobre hombre de 56 años pasó quizás una de sus noches más horribles de su vida, no solo por el altercado, si no por su pobre parte trasera.
El hombre ingresó a la sala de cine con un arma (tenía permiso para portarla), inmediatamente se sentó y aproximadamente 50 minutos después, se sintió un estruendo fuerte y un grito, la pistola se había caído de subolsillo y de una forma extraordinaria se había disparado al caer al suelo. La bala traspaso la silla y entró justo en la nalga izquierda de la persona.Lo único claro es que el hombre aprendió la lección y quizás no vuelva a llevar armas al cine.